Sitio Oficial para Secundarias Públicas

El enfoque pedagógico de la Nueva Escuela Mexicana

Educación / septiembre 3, 2019

“El progreso no está en la sucesión de estudios, sino en que el niño se interese por las experiencias que vive en su día a día”.
Mi credo pedagógico; J. Dewey

 

La Secretaría de Educación Pública realizó un taller previo al ciclo escolar 2019-2020.[1]El propósito general consistió en reflexionar sobre los avances normativos en materia educativa, así como en los cambios y transformaciones que se requiere dar en el aula, la escuela y el sistema en su conjunto, para brindar un servicio educativo que ponga en el centro el aprendizaje de niñas, niños, adolescentes y jóvenes para la transformación social. En la guía de trabajo, elaborada para orientar el desarrollo del curso dirigido a los maestros de educación básica, se explicó la metodología y se les brindaron orientaciones a los facilitadores. La agenda de capacitación contempló tres temáticas. Una de ellas, “Hacia una Nueva Escuela Mexicana: primeros pasos”.[2][3]

 

Como es bien sabido, en cumplimiento con la rectoría de la educación establecida en el precepto legal que regula el ámbito educativo, se contempla incluir en los planes y programas “el conocimiento de las ciencias y humanidades: la enseñanza de las matemáticas, la lectoescritura, la literacidad, la historia, la geografía, el civismo, la filosofía, la tecnología, la innovación, las lenguas indígenas de nuestro país, las lenguas extranjeras, la educación física, el deporte, las artes, en especial la música, la promoción de estilos de vida saludables, la educación sexual y reproductiva y el cuidado al medio ambiente entre otras”.[4]También se señala que “se reformulará en función de los criterios establecidos en el Artículo 3º Constitucional, en la cual se establece que la educación será democrática, nacional, humanista, equitativa, integral, inclusiva, intercultural y de excelencia”.[5]De esta manera, la derogación de la reforma 2013 tuvo estos alcances. Según se dijo, “son el comienzo de una nueva política educativa que se concentrará en impulsar la transformación de las prácticas escolares y pedagógicas para que todos y todas (…), independientemente de la cuna social en la que nacen, se desarrollen integralmente y aprendan lo que es relevante para su bienestar”.[6]Y remata señalando que es indispensable avanzar hacia un currículo “que contribuya a la formación de personas técnicamente competentes y socialmente comprometidas en la solución de los grandes problemas nacionales y globales”.[7][8][9]

 

Lo anterior ratifica el enfoque pedagógico tendiente a una educación orientada al desarrollo de competencias. Esto es, impulsar en el individuo un conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes y valores que requerirá al término de su trayectoria escolar para afrontar determinadas situaciones en su entorno. Es, ante todo, un modelo de aprendizaje que busca superar las deficiencias de la enseñanza tradicional centrada en el docente, en lo que el maestro dice, magister dixit, y el uso casi exclusivo de la memorización de datos como método de enseñanza, en la repetición mecánica, sin alguna utilidad práctica en la vida. Se busca, pues, restar protagonismo al maestro. La intención es transitar de una escuela enfocada en el aprendizaje, y transferirle al alumno, en buena medida, la responsabilidad de su formación individual y profesional con la mirada puesta en la adaptación y modificación de su contexto para su bienestar individual y el progreso social. Se aspira a formar ciudadanos y profesionales (profesionistas). Ello implica que el profesor muestre y demuestre a sus alumnos la manera de realizar determinadas actividades, ejecutar ciertas tareas y las emplee en el día a día. Lo anterior retoma algunos conceptos de la pedagogía progresista, la escuela nueva, la escuela activa, el pragmatismo, el activismo, el aprendizaje significativo, el constructivismo y un largo etcétera de escuelas o corrientes pedagógicas afines entre sí, aunque con sus particularidades distintivas. De igual manera, condensan ideas fundamentales de Dewey, Montessori, Freinet, Ausbel, Freire, Piaget y Vygotsky entre muchos otros estudiosos de la educación.[10]

 

El enfoque pedagógico mencionado en el párrafo anterior es enriquecido con una propuesta didáctica, con un método de enseñanza, una metodología de aprendizaje. Así lo dijo el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, en una entrevista que concedió a Cultura Colectiva: “Ahorita el modelo se llama aprendizaje colaborativo”: http://bit.ly/2YCMZ2B. La colaboración es interdependencia y los colaboradores no compiten entre sí. Colaborar es poner al servicio de los demás tus capacidades y habilidades para beneficio del colectivo. De la colaboración se alcanza un resultado que es de todos: el bien común. Es decir, el trabajo en equipo es útil para aprender juntos y resolver problemas en conjunto, aunque el nivel de involucramiento y el aporte varían según las capacidades individuales. El aprendizaje colaborativo es un enfoque didáctico que propicia la interacción entre los individuos y fomenta el compromiso social. Desde esta perspectiva, el papel del docente consiste en estimular la colaboración para desarrollar las capacidades individuales de sus alumnos y motivarlos a que resuelvan problemas de la vida diaria de manera conjunta.[11]

 

Por último, se anunció la ruta para el cambio curricular. Resultado de lo anterior, ahora se han acuñado algunos términos que vale la pena revisar: flexibilidad curricular, en lugar de autonomía curricular, para hablar de la libertad que tienen las escuelas de ofrecer algunos clubes, talleres y tecnologías como asignaturas cocurriculares y/o extracurriculares. Transición curricular para referirse a la convivencia curricular o la coexistencia de los planes de estudio 2011 y 2017 en un mismo ciclo. Renovación o cambio curricular para aludir al proceso de evaluación, diseño e implementación de otro currículo, el de 2020. Aunado a lo anterior: las horas lectivas para cada plan de estudios; el ajuste al Plan 2011 a los periodos de evaluación considerados en el modelo 2017 y para este 2019; los libros de texto, digitales o en línea para el Acuerdo 592; el reciclaje cuando la distribución sea ineficiente en cantidad o tiempo; la incorporación de nuevas temáticas en los programas de estudio, por ejemplo el fortalecimiento de la formación cívica y ética, así como de la educación física. Como se puede observar, el currículo se compone ahora de gran cantidad de elementos, variados y variables. ¿Así o más complejo? En consecuencia, también tiene implicaciones para la enseñanza y el aprendizaje. ¿Así o más complicado? Los profesores planearán sus clases haciendo malabares entre los tres currículos vigentes.En consecuencia, los maestros planearán tomando como referencia el plan de estudios correspondiente al nivel y grado que imparten: para el Plan 2011, el maestro ajustará, al menos, las horas lectivas y los periodos de evaluación para adecuarlos a la regulación vigente. El Plan 2017 encaja a la normatividad establecida. En ambos casos, se incorporarán algunas novedades en adelanto al Plan 2020 que se aprobará en el próximo año. El maestro tendrá que hacer “maravillas” en el momento de realizar su plan de clase.[12]

 

 

Carpe diem quam minimun credula postero

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Sergio Martínez Dunstan

 

 

 

[1]Se recomienda la lectura de Martínez Dunstan, Sergio (julio 29, 2019). ¿Cómo se capacitaría a los maestros sobre la Nueva Escuela Mexicana? Educación Futura Periodismo de interés público[fecha de consulta 31 de agosto de 2019]. Disponible en http://bit.ly/2SO8on6.

[2]Se recomienda la lectura de Martínez Dunstan, Sergio (julio 8, 2019). Nueva Escuela Mexicana 4T. Continente y Contenido. Educación Futura Periodismo de interés público[fecha de consulta 31 de agosto de 2019]. Disponible en http://bit.ly/30kLpCN.

[3]Se recomienda la lectura de Martínez Dunstan, Sergio (2019). La Nueva Reforma Educativa, sustento de la Nueva Escuela Mexicana.Santillana Sitio Oficial para Secundarias Públicas [fecha de consulta 31 de agosto del 2019]. Disponible en http://bit.ly/2Hf5F1O.

[4]Diario Oficial de la Federación. Decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de los artículos 3o., 31 y 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia educativa. Disponible en http://bit.ly/2JVqJfU.

[5]Secretaría de Educación Pública. Hacia una Nueva Escuela Mexicana. Taller de Capacitación. Educación Básica Ciclo Escolar 2019-2020. México, 2019. p. 42 disponible en http://bit.ly/326X6Ox

[6]ídem

[7]ibídem p. 43.

[8]Se recomienda la lectura de Martínez Dunstan, Sergio (mayo 22, 2019). Tendencias pedagógicas implícitas en la reforma educativa.Educación Futura Periodismo de interés público[fecha de consulta 31 de agosto del 2019]. Disponible en http://bit.ly/2JAbz0i.

[9]Se recomienda la lectura de Martínez Dunstan, Sergio (2019). Modelo Educativo: Nueva Escuela Mexicana. Santillana Sitio Oficial para Secundarias Públicas [fecha de consulta 31 de agosto del 2019]. Disponible en http://bit.ly/2Nzr0a5.

[10]Para profundizar en el tema se recomienda la lectura de Diaz-Barriga, Ángel (vol. II, núm., 5, 2011). Competencias en educación. Corrientes de pensamiento e implicaciones para el currículo y el trabajo en el aula. Revista Iberoamericana de Educación Superior [fecha de consulta 31 de agosto del 2019]. Disponible en http://bit.ly/32cU4bo.

[11]Para profundizar en el tema se recomienda la lectura de Galindo González, Leticia. (diciembre 11, 2016). Estrategias del aprendizaje colaborativo. Revista AZ [fecha de consulta 31 de agosto del 2019]. Disponible en http://bit.ly/2LmxAhk.

[12]Se recomienda la lectura de Martínez Dunstan, Sergio (agosto 26, 2019). La complejidad del currículum y sus complicaciones. Educación Futura Periodismo de interés público[fecha de consulta 31 de agosto del 2019]. Disponible en http://bit.ly/2MBw7Hf.