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El trabajo docente incluyente para una educación inclusiva

CONALITEG

Educación / mayo 8, 2019

José, maestro del 3er Grado Grupo “B” de la Secundaria Benito Juárez, compartió, en la Sesión del Consejo Técnico, las secuencias didácticas que tiene previstas para este nuevo ciclo escolar. A él le seducía el aprendizaje entre pares porque brinda la posibilidad para el abordaje de ciertos contenidos temáticos que se les dificultaba a sus estudiantes comprenderlos. Dudaba entre el aprendizaje colaborativo y el aprendizaje cooperativo aunque de sobra sabía que la diferencia conceptual entre ambos radica en el grado de autonomía.  Intercambió opiniones con sus colegas al respecto y les pidió algunos consejos para organizar sus grupos en equipos de trabajo.

  1. Isabel comentó que en su experiencia, le ha resultado poco productivo hacerlo de manera aleatoria, aunque con una cantidad similar de integrantes, porque el nivel de interrelación entre ellos dependía fundamentalmente del alumno con mejor disposición para el trabajo, mientras los demás aportaron poco.
  2. Esther recomendó tomar en cuenta el género de manera equilibrada. Una cantidad similar de hombres y de mujeres en la medida de lo posible.
  3. Gabriel aconsejó considerar los intereses de los alumnos. Tomar en cuenta su opinión sobre el tema y sus compañeros de equipo.
  4. Mario propuso dispersarlo de acuerdo con el dominio en el tema en grupos distintos. Algunos se destacaban por poseer aptitudes sobresalientes.
  5. Alicia, de igual manera, señaló la conveniencia de una explicación previa, aprendizaje por instrucción directa, y, posteriormente, explicar la actividad, el propósito de la misma, el producto que se elaboraría así como la forma de evaluarla.
  6. Carmen le pidió dar seguimiento al desarrollo de la actividad escuchando las intervenciones individuales y apreciando las relaciones entre los miembros.

La lluvia de ideas le enriqueció su marco referencial y contaba ya con suficientes elementos para tomar una decisión. A manera de conclusión, para reafirmar su conocimiento, resumió: con la intención de propiciar el aprendizaje profundo, es conveniente conformar los equipos de trabajo con alumnos diversos según su género, edad, intereses, talentos, entre otros criterios. De esta forma, se fomentaría interacción y se enriquecería la participación. Resulta adecuado adaptar el sistema de enseñanza al ritmo de aprendizaje de los educandos, mejorando los recursos didácticos del docente. De lo contrario, resultaría contraproducente. Además de la consecución del propósito propio de la disciplina en estudio, se destacan las siguientes ventajas:

  1. Se igualaría la oportunidad de aprender, por parte de sus estudiantes.
  2. Se propiciaría la interdependencia.
  3. Se fortalecería la cohesión del grupo.

El diseño y la implementación de estrategias didácticas tomando en cuenta las necesidades, capacidades y preferencias de los alumnos también es una buena práctica que favorece la inclusión educativa en el aula. La aportación de la enseñanza incluyente asiste a la inclusión educativa.

Actualmente, la política educativa proyecta la correspondencia del estado de impartir educación inclusiva considerando que así será al tomar en cuenta las diversas capacidades, circunstancias y necesidades de los educandos, por lo que todos los libros para secundaria aprobados por la SEP deben considerarlo en su contenido. Con base en el principio de accesibilidad, se realizarán ajustes razonables y se implementarán medidas específicas con el objetivo de eliminar las barreras para el aprendizaje y la participación” de acuerdo con la propuesta de reforma al Artículo tercero constitucional.

Lo anterior se da en el marco de Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible adoptada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (http://bit.ly/2JmKo83), el 25 de septiembre del 2015, que busca construir sociedades pacíficas, justas e inclusivas. En ella, se concibe a la educación como la base para mejorar nuestra vida y el desarrollo sostenible además de mejorar la calidad de vida de las personas, el acceso a la educación inclusiva y equitativa. En el ámbito educativo, se establece el Objetivo de Desarrollo

Sostenible 4 que pretende “garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos”. En la Declaración de Incheon admitida en el Foro Mundial sobre la Educación, en septiembre del 2015, se encomendó a la UNESCO que dirigiera y coordinara la agenda Educación 2030 con sus asociados. (http://bit.ly/301OrwA). Bien podríamos pensarla como una nueva visión de la educación para los próximos 15 años.

Si bien es cierto, que a los gobiernos les corresponde elaborar y aplicar políticas y programas a fin de asegurar el acceso a la educación a cualquier persona independientemente de su origen étnico o social, sexo, idioma, religión, posición económica, aptitudes, raza, competencias, también es cierto que el profesor puede coadyuvar desde el plano áulico a reducir sus efectos mediante el ejercicio de la enseñanza incluyente. La diversidad multiplica las posibilidades, potencia. Retomo alguna frase atribuida a Piaget: “La calidad de los aprendizajes está en relación con la calidad de las interacciones”.

Sergio Martínez Dunstan

 

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